Un estudio muy reciente ha revelado que la oxitocina aumenta en nuestro organismo cuando interactuamos con nuestros perros. El texto completo se puede encontrar en:
Dog’s gaze at its owner increases owner’s urinary oxytocin during social interaction
La oxitocina es una hormona relacionada con procesos emocionales positivos, placer, además de estar asociada con la lactancia y las relaciones sociales. Alguien la llamó la hormona “del vino y la vela” porque juega un papel decisivo en las relaciones sociales y en los sentimientos de sinceridad y afecto. La gente es más sincera ante un desconocido si se pulveriza oxitocina en su nariz. La oxitocina, esta relacionada con el comportamiento social en ratas, monos, ovejas, en ti, e incluso ha siso usada para calmar tendencias depresivas y ansiedad en ciertas personas.
Vamos ahora con cada uno de los pasos del experimento de Nagasawa et. al.:
Primero se realizó una encuesta donde los 55 sujetos sometidos al experimento respondían a preguntas para evaluar el nivel de relación son sus perros. Algunas de estas preguntas eran:
- ¿Valore si esta satisfecho con su perro?
- ¿Cuánto cree que puede comunicarse con su perro?
- ¿Cuán importante es su perro para su felicidad global?
- ¿Cree que debería pensarse si cambiar de pantalones antes de comprar un juguete a tu perro?
Tras esta encuesta cada pareja perro-dueño fue grabada en una habitación con el propietario sentado en una silla. En un primer momento, el dueño permanecía sólo durante 20 minutos, y tras estos el perro pasaba 30 minutos a la habitación. Una vez dentro ambos, se permitía al perro moverse libremente por la habitación, aunque cada tres minutos se pedía al perro un sentado. Los propietarios podían hablar y acariciar a sus mascotas pero sin darles ningún refuerzo externo (comida, juguete, etc.) Antes y después del experimento se tomaron medidas de presión sanguínea, pulsaciones, y una muestra de orina.
Aquí cuento algunos resultados: los 55 propietarios fueron ordenados en dos grupos: 12 de ellos informaron de altos niveles de satisfacción con sus perros y TAMBIÉN tuvieron los periodos más largos de mirada durante el experimento. Ese grupo, TAMBIÉN tuvo altos niveles de oxitocina tras el experimento comparada con el grupo que informo de bajos niveles de satisfacción son sus perros que además tuvieron periodos breves de contacto visual con sus mascotas. Adicionalmente, había una significante correlación entre la frecuencia de intercambios de miradas-palabras iniciadas por la mirada del perro, es decir, que cuanto más miraba el perro al dueño, mayor eran sus niveles de oxitocina, SI Y SOLO SI el propietario había informado en la encuesta de un nivel de satisfacción alto con su perro. No existía correlación entre la mirada y la oxitocina en propietarios con bajos niveles de satisfacción con sus perros y los periodos de contacto visual se reducían considerablemente en estos casos.
¿Qué quiere decir todo esto? Pues bien, hablando desde un punto de vista frío (desde donde se deben ver los datos cuando se habla de ciencia) debemos ser cautelosos con las relaciones entre estos factores. Parece razonable argumentar, que si sentimos afecto por nuestro perro, tendremos una inyección de oxitocina cuando nos mira.
Aunque no lo sintamos, la oxitocina es una hormona generadora de salud. La oxitocina se produce en el hipotálamo y reduce la actividad del “el eje adrenal-pitiutario-hipotalamico”, protagonista de las respuestas de estrés. En otras palabras, a más oxitocina, menos adrenalina, menos ansiedad, menos inmunodepresión, etc. Los dueños, siempre hemos sabido que nuestros perros eran buenos para nuestro bienestar, ahora tenemos una explicación biológica detrás de este hecho, y este sentimiento de placer cuando nos miramos en el sillón viendo la tele
, y pensamos en esos momentazos que hemos pasado juntos: la llegada a casa, esa vez que se cayó al río, cuando robaba los calcetines, etc.
Os dejo con dos miradas que a mí me ponen la oxitocina por las nubes:

Miraditas
Comentarios recientes