Monthly Archive for January, 2012

Canicross de Marchamalo (22/01/2012)

El pasado domingo 22 de Enero, participamos de nuevo en el Circuito provincial de Guadalajara de Canicross, esta vez nos acogían en Marchamalo. Como casi siempre, la noche del sábado estuvimos de fiesta hasta tarde y dormí lo justo para no caerme en la carrera :P Esta vez la distancia imponía, algo más de 10 Km de cross con un desnivel de 80 metros. La más larga que habíamos corrido hasta ese momento, fue de algo más de 7 Km. en El Casar, la estrategia era clara: no calentarse en los primeros kilómetros y guardar fuerzas para las rampas de la mitad de carrera. Os dejo con una de las fotos de Gorka Gauna:

¡Cora a tope!

¡Cora a tope!

En el control veterinario, saludamos a los cracks del Mushing Toledo, ya estaban allí preparándose para marcar la mínima y clasificarse para Londres :-) , Jacko intentó seducir a Cora con un saludo de machito para dejar claro quien lleva los pantalones en su relación :P .

Nos vamos a calentar, y nos ocurre la que será sin duda la anécdota de la temporada, … ¡¡llegamos tarde a la salida!! Nos toca empezar muy atrás e ir recuperando posiciones, poco a poco y sin prisa vamos pasando algún corredor hasta estabilizarme en las posiciones de los Toledanos, me uno a su grupo y vamos comentando la jugada. Conozco a Antonio, “el Master”, otro toledano de los buenos. Tras un cambio de camino, aprovecho unos tirones de Cora para adelantar alguna posición y colocarme a la altura de otro corredor al que no conocía hasta el momento. Empezamos a charlar sobre carreras de montaña y descubro que lleva un trasto de matar por reloj, le va marcando el ritmo de carrera y me chiva que vamos a 5’50’’ el kilómetro, conservadores pero seguros de acabar sin problemas la carrera :D

Comienzan las rampas más duras, la carrera se endurece y Cora no tiene ganas de tirar, bajamos el ritmo y nos guardamos fuerzas para la bajada, Cora es como Indurain, aprovecha para atacar en la bajada. Al empezar la bajada parece que Cora se anima, pero no dura ni diez metros, de nuevo vuelve a pararse, y rodamos camino a la meta a un ritmo cómodo. El último kilómetro lo hacemos a un buen ritmo, Cora se crece y echamos el resto.

El tiempo esta vez no lo sé, porque con las prisas de la salida se me olvidó encender el crono, espero rondar los 50’. Ya lo veremos, pero eso es lo de menos. Lo importante es que este año seguimos participando en pruebas de canicross, de forma nada competitiva y con el único objetivo de pasar un buen rato haciendo deporte. Ha sido una muy buena idea empezar a salir a correr entre semana con mis perros, lo hago siempre que puedo y creo que ellos lo agradecen. El primer motivo por el que lo creo, es que supone una forma de variar los paseos, algo necesario si no queremos caer en la aborrecedora rutina; el segundo motivo es la mejora en la pata fracturada de Tizón, cada vez desarrolla más fuerza y duda menos al correr cuando pasan los minutos.

Os dejo con una foto que me ha gustado bastante por su contenido:

The best things

The best things

Delirios sobre socialización intraespecífica

Socialización en Mpadiestra

Socialización en Mpadiestra

Hace tiempo que me dio por darle vueltas a lo que sería una socialización perfecta, idílica, un perro del que podríamos fiarnos en cualquier situación. Y aunque parezca una tarea sencilla, todavía me planteo situaciones en las que no sabría decir qué acción sería la óptima o la ideal. De nuevo, me gusta llevar estas cuestiones al lado homínido, y a las preguntas “¿Qué características debe cumplir la persona socialmente perfecta?” y “¿Cómo crees que debería reaccionar dicha persona en el contexto X?”, tampoco son fáciles de responder, al menos para mí, no son respuestas triviales. Al fin y al cabo, como decía Napoleón, Si la perfección no fuera quimérica, no tendría tanto éxito.

Cuando se trata de definir cómo debería reaccionar un perro ante estímulos sonoros, es relativamente sencillo porque podríamos decir que sería sencillamente “no reaccionar”, es decir, que el perro siga haciendo lo que estaba haciendo antes de aparecer el estímulo sonoro.

Cuando hablamos de reacciones con humanos, tengo claro que un perro debe tolerar “todo lo que sea posible” a los humanos, eso no quiere decir que continuamente se ponga a prueba al perro. Por ejemplo, se me ocurren situaciones como manipular el comedero mientras está comiendo, o que un desconocido se acerque a despertarlo mientras duerme, etc. Obviamente, lo que creo que es importante destacar es que se debe tener claro, por parte del responsable, que si se quiere mejorar este tipo de manipulaciones, es importante hacerlo con mucho cuidado para que no aparezcan fallos que deriven en un gruñido, intento de mordida, etc. y antes de empezar a trabajar estos detalles, debe existir una sana relación entre guía y perro. De todas formas, creo que al ser de las partes más delicadas de trabajar con algunos perros, no voy a meterme a hablar de esto ya que quedaría incompleto por muchos post que escribiese.

Sobre lo que quiero centrarme un poco más, es en la buscada socialización idílica en relaciones intraespecíficas. Además, por desgracia, los problemas de socialización perro-perro son los más frecuentes, lo que significa que no debemos ser muy buenos responsables los humanos, para que un perro no sepa relacionarse correctamente con sus iguales, ¿no creéis?

¡Santa paciencia!

¡Santa paciencia!

Ahora mismo, si fuese un gurú, un Dios entre Dioses, un Mou de la vida, llegaría y definiría perfectamente qué debe hacer un perro socialmente ideal con sus iguales. Pero no es este el caso, … soy un Guardiolista empedernido y sólo diré algunos comportamientos que a mi entender, no son propios de un perro sociable. A continuación puedo citar algunos casos típicos como:

“Mi perro no para de jugar con otros perros, es muy pesado” : hay responsables que se sienten orgullosos y creen que esto es lo correcto socialmente. A ver, no es que sea un problema gravísimo, pero no creo que manifieste un equilibrio apropiado para un perro que debería ver a otros perros como algo cotidiano, sin darle una efusividad que acabe agobiando a todo perro con el que se encuentre porque no para de jugar. Puede darse el caso, que además no haga ni caso a las señales de otros perros cuando le intentan decir “ya basta” y acabe llevándose algún que otro revolcón. Conozco algún caso así, y suelen ser perros que viven en espacios exteriores bastante amplios y los responsables (aunque en este caso su responsabilidad es más que dudosa) los sacan una vez al día, además afirman con rotundidad que su veterinario les ha dicho que “con esa parcela tienen espacio de sobra“, ¡lo que hay que oír! Pasemos al siguiente caso …

“Mi perro es algo miedoso pero nunca muerde” : a este caso pertenecen perros que no son sociables, pero a la mayoría de humanos les parecen simplemente “cómodos de tener” . Desde luego, creo que esto manifiesta un problema que se debe atajar en algún momento. No creo que se pueda afirmar, que el único requisito que debe cumplir un perro sociable sea: NO MORDER, ¿verdad?. Además, estos casos corren el peligro de que el perro aprenda a alejar al “estímulo” con la boca, y en ese momento es cuando el responsable se empieza a preocupar, porque empieza a aparecer la temida “agresividad” (psicofonías de fondo). Vamos con el último que me estoy alargando …

“Mi perro es muy bueno pero siempre le acaban pegando” : en ese caso, si es cierto lo que dice el responsable del perro, habría que plantearse si el perro conoce bien las formas de comunicación con otros perretes. Si casi todos le acaban dando un revolcón, hay que pensar si su lenguaje corporal es adecuado o han aparecido problemas en el desarrollo del perro que lo hacen una víctima potencial de ataques perrunos. Por ejemplo, recuerdo un caso de un cachorro que creció con un adulto de paciencia casi infinita y muy anciano para ponerse a dar lecciones sobre modales. Lo que ha ocurrido en este caso, es que se ha acostumbrado a moverse en un “registro” que la mayoría de perros interpretan como “un poco arrogante”. Es totalmente cierto que el perro es poco conflictivo y no hace nada, pero se lleva algún que otro revolcón por “falta de modales”. La socialización debería haberse realizado con un conjunto de perros más amplio, para que aprendiese a gestionar situaciones variadas. Esto último que comento, creo no se hace con la seriedad que merece, y muchos profesionales entienden que la socialización debe realizarse siempre con perros sociables, es decir, “mi perro debe ser socializado sólo con los Golden y Labradores más sociables del barrio“. Pero me temo, que esto da para otro post y medio, mejor lo dejamos aquí porque puede ser excesivamente extenso para leer en una columna de 500px.

Saludetes.

Tres nocheviejas y 100 post

¡Eso quiere decir que no escribo mucho en el blog SI! Ojala pudiera dedicarle más tiempo, pero la verdad es que estoy contento con lo que me aporta este mini-diario.

Cuando comenzó la “blogosfera” era de los que decía “menudo peligro abrir un blog e ir contando tu vida, para que luego te ataquen con esa información”. Pues si, es verdad que exponerse públicamente puede ser peligroso, pero creo que es un merecido homenaje a mis mascotas escribir sobre lo que vamos caminando juntos, sin ellos no me hubiera arriesgado a empezar el blog, ellos son parte fundamental de mi vida. Me ha costado, y creo que todavía no lo he conseguido al 100%, saber obviar toda crítica que no sea con la intención de mejorar y orientarme en lo que hago. En todas las áreas de la vida, ya sea el trabajo, familia, hobbies, todos conocemos a ese tipo de personas que no tienen otro objetivo que “tocar la moral” :-)

Los años te van cambiando, creo que ya nada tengo que ver con el “cadete” (así me llamaban algunos) y he podido ir centrándome en la actividad y no en el resultado, en la universidad ya me ocurría con frecuencia este vicio maravilloso. Podía pasarme horas embarcado en aprender algo, que quizás no era objeto de evaluación en una asignatura, pero me ilusionaba lo que estudiaba tanto que la curiosidad me hacía olvidarme de fechas y resultados académicos. Me lo pasaba en grande.

Ahora cuando estudio psicología me pasa más o menos lo mismo pero de forma más radical, si algo no me interesa, directamente paso de aprenderlo, suele ocurrirme con la historia de la psicología :-P . Sin embargo, si algo me interesa, suelo ampliar la información y buscar más datos en la red, esto me suele ocurrir cientos de veces con estudios en animales. Me vuelvo a centrar en la acción y no en el resultado y es cuando más disfruto.

Con mis perros he pasado momentos de cierta obsesión con la competición, cada vez el recuerdo es más lejano. Me gusta salir a pista a competir porque es un reto la exposición a la crítica, al igual que cuando empecé a hablar en público en auditorios hostiles. De hecho, espero poder salir a una pista de nuevo pronto. Eso no quita que me embarque de nuevo en el disfrute de la actividad al máximo, creo que eso nos ocurre a casi todos. Los mejores momentos se suelen dar fuera de la pista cuando te olvidas del resultado y enfocas la actividad como el fin último, ¿alguien que haya vivido la sensación desoladora y fría de la pista puede negarlo? Seguramente no.

En esta trayectoria de disfrutar de la acción, espero seguir este año y el resto de mi vida. Rezaré por no volver a caer,… en la vorágine del “cadete” :-D

Para acabar este post, aunque no suelo colgar videos musicales en este blog, hoy haré una excepción y pondré una canción que me emociona, como casi toda la música de esta generación de artistas:

¡FELIZ 2012!